Biografía de Malcolm X, el lider negro más famoso de Estados Unidos

Malcolm Little nació el 19 de mayo de 1925 en Omaha, Nebraska. Hijo de un ministro baptista, partidario de Marcus Garvey –líder nacionalista negro que abogaba por el regreso de su comunidad a África. El activismo de Earl Little obligó a la familia a cambiar varias veces de residencia, fuera por amenazas de muerte o tras ver reducido su hogar a cenizas. Cuando Malcom tenía seis años, su progenitor murió atropellado por un tranvía en un oscuro accidente que la familia atribuyó a racistas blancos. Su madre Louise, tras varios años de trastornos emocionales, fue ingresada en un psiquiátrico y los ocho hermanos se dividieron entre hogares de adopción y orfanatos.

Malcolm fue a parar a un barrio de blancos. Durante los primeros años fue aceptado sin demasiados problemas y estudió con buenas notas, hasta que chocó contra el segregacionismo de la sociedad americana. Dejó de interesarse por los estudios y empezó a trabajar en empleos poco cualificados. Se trasladó a Boston, donde paso buena parte de su adolescencia con su hermanastra, trabajando de cocinero en el restaurante de un tren. Cansado de largas jornadas y misero sueldo, se mudó al barrio neoyorquino de Harlem y no tardo en relacionarse con la pequeña delincuencia. Formó su propia banda con su amigo Chapo Jarvis y sus dos compañeras blancas, viviendo despreocupadamente gracias a estafas y robos. Pero su carrera delictiva no iba a durar mucho, fue detenido y condenado a diez años de prisión por robo a mano armada.

Malcolm X Shown with a Clenched Fist Speaking at a Rally

 La Nacion del Islam

El 1946, Malcolm ingresó en el centro penitenciario de Charlestown, Massachusetts, para cumplir su pena. Su estancia en el centro cambió su destino. Recobró su interés por el estudio y se enfrascó en todo tipo de lecturas: política, filosofía, literatura, historia y especialmente la lectura de la Biblia, el Corán y otros textos religiosos. Su elocuencia, amplio vocabulario e innata facilidad para los debates llamaron la atención de presos pertenecientes a la Nación del Islam, una organización más religiosa que política, entonces poco conocida, que contaba con apenas unos cientos de fanáticos seguidores del líder Elijah Muhammad.

La Nación tenía en común con Marcus Garvey la convicción de que los negros nunca serían tratados como iguales, pero su solución consistía en que Estados Unidos cediese parte de su territorio para que los afroamericanos pudiesen vivir de acuerdo a sus leyes. Puro segregacionismo. Los blancos eran diablos y los negros eran el pueblo elegido. Su religión natural era el Islam y defendía estrictas normas de comportamiento: ni beber alcohol ni comer cerdo; ni mantener contacto sexual con blancos ni sexo fuera del matrimonio y mantener una imagen digna y temperada.
Según costumbre de la Nación, Malcolm dejó de usar su apellido anglosajón, considerado un apellido de esclavos, y lo sustituyó por el signo matemático de la X para indicar que desconocía el verdadero apellido africano de sus antepasados. Cuando en 1952 salió de prisión, tras cumplir algo más de seis años de su condena, fue nombrado ministro y portavoz de la Nación del Islam, iniciando una frenética labor para difundir los principios de la organización, primero en Detroit, después en Harlem.

El nacimiento de un líder

Desde 1952 a 1964, durante los años que fue el portavoz de la Nación, la organización pasó de 500 miembros a más de 40.000. El suceso que la catapultó tuvo lugar en abril de 1957, cuando Johnson Hinton, un miembro de la iglesia de Harlem, donde Malcolm era el ministro, fue golpeado salvajemente por la policía cuando intervino para evitar que apaleasen a otro hombre negro. Malcom se presentó en la comisaría exigiendo asistencia médica al detenido, mientras en el exterior, cientos de sus seguidores en formación, firmes, inmóviles y en silencio respaldaban a su líder. La insólita reivindicación amedrentó a los mandos policiales que consintieron en enviar a Hinton al hospital. Malcolm disolvió la manifestación con un leve gesto de su mano. El reportero James Hicks del Amsterdam News fue testigo del suceso y su relato captó la atención de Mike Wallace, un conocido periodista que dos años más tarde dio a luz un documental para televisión sobre la Nación del Islam (The hate that hate produced), que tuvo difusión nacional y convirtió a Malcolm X en el radical más famoso de Estados Unidos.
Durante los años siguientes, de 1959 a 1963, se convirtió en el rostro y la voz de la Nación, eclipsando al mismo Elijah Muhammad. Los medios de comunicación se lo disputaban, conscientes de que más allá de su cuestionable ideología, su brillantez intelectual y su implacable lógica para el debate cautivaba a los espectadores. La prensa empezó a compararlo al otro gran líder negro de la época, Martin Luther King, pero mientras este era el líder bueno que propugnaba la integración, Malcolm era el portavoz del odio que abogaba por el sectarismo negro.

Disidencia

La fe de Malcolm en su líder comenzó a resquebrajarse en 1963 al confirmar que Muhammad había tenido varios hijos fuera del matrimonio, producto de sus promiscuas relaciones con diferentes mujeres de la organización, en abierta contradicción con los preceptos de la Nación. Su desencuentro empeoró tras el castigo que sufrió (fue obligado a mantener silencio durante 90 días) por un desafortunado comentario tras el asesinato del presidente John Kennedy en noviembre. Periodo que aprovecharon sus rivales en la organización para descabalgarlo de la carrera para suceder a Muhammad.

En marzo de 1964, abandonó la Nación del Islam y fundó la Mezquita Musulmana, Inc. Ese mismo año fue en peregrinación a La Meca. Un acontecimiento decisivo, que modificó su visión de la religión y del conflicto racial. Abandonó el islamismo singular de la Nación y se convirtió al sunismo. Aunque su asesinato interrumpió su evolución ideológica, en los últimos meses de su vida admitió que en la lucha por los derechos civiles se podía colaborar con todos aquellos que compartieran los mismos objetivos, incluso con algunos blancos. Aceptó la vía del voto para obtener la igualdad, como expuso en su famoso discurso La urna o las balas, pero siempre creyó que los blancos nunca les aceptarían como iguales.

Pese a que nunca renunció a la violencia como vía política su postura era más verbal que real. Sin embargo, su activismo puro y duro -orgullosamente solos ante los blancos-, contribuyó a la gestación de movimientos como el Black Power, las Panteras Negras o el Black Arts, determinantes en la lucha de los afroamericanos durante la década del 60 y principios de los 70.

Muerte

Los miembros de la Nación nunca perdonaron a Malcolm que abandonase la organización. Muchos le dieron la espalda –incluyendo su amigo el boxeador Mohamed Ali– y otros le amenazaron. Sometido a un constante acoso, desde el desahucio de la casa que le había proporcionado la Nación, pasando por diversos intentos de atentado, hasta el incendio de su último hogar una semana antes de su asesinato. Los últimos días de Malcolm fueron un infierno.
El 21 de febrero de 1965, cuando se disponía a pronunciar un discurso en el Audubon Ballroom de Manhattan, se inició una pelea simulada entre el público para atraer la atención de los guardaespaldas. Con el escenario desguarnecido, tres hombres dispararon a Malcom. Fue alcanzado por once balazos y declarado muerto a su llegada al Hospital Presbiteriano de Columbia en Nueva York. Tenía treinta y nueve años.
Miles de personas asistieron a sus funerales en Harlem. Está enterrado en el cementerio Ferncliff en Hartsdale, Nueva York.

Aunque todavía hay dudas sobre la autoría de Norman 3X Butler, y Thomas 15X Johnson, los dos junto a Talmadge Hayer (el único que confesó su participación) fueron declarados culpables de asesinato en primer grado en marzo de 1966. Los tres hombres eran miembros de la Nación del Islam.

http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20150221/54425746654/estados-unidos-afromericanos-nacion-del-islam-derechos-civiles.html

1 Comentario

  1. Malcolm era uno de los mejores estudiantes de su escuela secundaria, pero abandono despues de que un profesor de octavo grado le dijera que sus aspiraciones de ser abogado no eran “ningun objetivo realista para un negro”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here