James Horton, cirujano africano, soldado y nacionalista africano, desafió las opiniones prevalecientes sobre la inferioridad de los africanos y propuso ideologías para el autogobierno africano. Sus filosofías se convirtieron en la base de la futura independencia africana.

Horton nació en la Sierra Leona colonial británica a las afueras de Freetown, el hijo de los antiguos esclavos Igbo. Horton vivió en el pueblo de Gloucester hasta 1847 cuando se mudó a Freetown para asistir a la escuela local de la Sociedad Misionera de la Iglesia (CMS). En 1853 fue transferido a la Institución Fourah Bay de Freetown para prepararse para un ministerio en la Iglesia de Inglaterra.



Países y pueblos de África occidental, británicos y nativos: con los requisitos necesarios para establecer ese gobierno autónomo recomendado por el comité de la Cámara de los Comunes, 1865; y una reivindicación de la raza africana / por James Africanus B. Horton.

Sus estudios en el seminario fueron interrumpidos dos años más tarde cuando fue seleccionado por el CMS para estudiar medicina en preparación para un puesto de oficial médico en el ejército británico. Horton asistió a Kings College en Londres durante tres años y luego a la Universidad de Edimburgo por cuarto año para obtener un MD.

El cirujano del ejército británico

En 1859 de regreso a África Occidental Horton fue encargado como cirujano ayudante de personal en el ejército británico. Durante su carrera como oficial médico, Horton se trasladó a varios puestos en todo el oeste de África, donde sirvió en las dos guerras Ashanti (1863 y 1873). Sus experiencias lo llevaron a correlacionar la topografía y la salud humana, desarrollando teorías que eventualmente le harían ganar una reputación en el mundo médico y un ascenso al rango de cirujano mayor del ejército.

Durante su servicio militar en África Occidental, Horton se interesó más por la política. En su libro West African Countries and Peoples (1868), Horton desafió las nociones predominantes de la inferioridad racial de los africanos y también presentó varias propuestas para el autogobierno de diferentes grupos nacionales y étnicos africanos. Sin embargo, Horton también se vio a sí mismo como un súbdito leal de la corona británica e imaginó que Gran Bretaña tenía una fuerte influencia cultural y tecnológica en el desarrollo de África. Así, sus filosofías, radicales en el momento en que dominaban las potencias coloniales, han servido de base para el futuro desarrollo de la independencia africana y las ideologías nacionalistas.

A la edad de 45 años, Horton se retiró y regresó a Freetown, donde continuó promoviendo la educación africana como clave para lograr el autogobierno, y además proporcionó becas a jóvenes africanos con esperanzas. También mostró un gran interés en el desarrollo técnico y económico de África, abriendo un banco para financiar a empresarios locales y presentando propuestas para la minería del oro y la construcción de ferrocarriles en Ghana. Sus actividades comerciales y las inversiones en minería de oro lo convirtieron en uno de los hombres más ricos de África en 1880.

James Africanus Beale Horton murió en Freetown, Sierra Leona en 1883.

Fuente: blackpast.org/

Christopher Fyfe, Africanus Horton 1835-1883: West African Scientist and Patriot, (New York: Oxford University Press, 1972); James Africanus Beale Horton, Davidson Nicol, ed., Black Nationalism in Africa 1867: Extracts From Political, Educational, Scientific and Medical Writings of Africanus Horton,(New York: Africana Publishing Company, 1969).