Dandara, un cimarrón de Brasil, fue uno de los símbolos de la revuelta en los Quilombos del siglo XVII.

Figura tanto histórica como legendaria, se dice que Dandara fue compañera y hermana de armas de Zumbi Dos Palmarès, señor de la guerra de la región autónoma cimarrona de Palmarès, en el noreste de Brasil, a finales del siglo XVII, con quien haber tenido tres hijos.

Casi nada se sabe de ella, ni siquiera si nació en África y fue deportada para ser esclavizada por los colonos portugueses en Brasil, o si nació en la servidumbre en Brasil. Real o mítica, encarna en la memoria colectiva a todas las mujeres de los quilombos (de “kilombo”, palabra kimbuku, una de las lenguas habladas en Angola, que designa un campo de fugitivos).

Estas comunidades, también llamadas “mocambos” (palabra ambundu que significa “escondite”), nacieron en las primeras décadas de la colonización portuguesa en Brasil. Están formados por cimarrones (cautivos africanos o esclavos nacidos en la colonia que han huido), amerindios, mestizos y blancos libres, unidos en un mismo deseo de libertad frente al injusto orden de la colonia. El Quilombo du Palmarès, ubicado en el interior de Pernambuco, fue el más grande de ellos, con una población de hasta 30.000 cuando cayó en 1695.

La organización de los quilombos se inspiró en la organización social de las sociedades angoleñas de las que eran originarios muchos de sus habitantes, así como en sus prácticas agrícolas que favorecían los cultivos alimentarios de subsistencia (yuca, frijol, etc.), a diferencia de las plantaciones coloniales con cultivos destinados a la exportación (caña de azúcar, etc.).

Colonos portugueses y luego holandeses que intentaron afianzarse en Brasil durante el siglo XVII intentaron reducir el quilombo de Palmarès, sin éxito durante décadas. No fue hasta 1695 que, a costa de una masiva ofensiva apoyada por mortífera artillería, los portugueses lograron derrotar a las tropas rebeldes de Zumbi, el principal cacique cimarrón de Palmares, que logró defender su reino durante quince días.

Fue arrestado y decapitado el 20 de noviembre de 1695. No sabemos qué pasó con Dandara. Algunos relatos de su vida, pertenecientes a la leyenda que ahora envuelve la historia de su vida, cuentan que, negándose a vivir de nuevo en la servidumbre, se habría suicidado arrojándose desde lo alto de un acantilado.

Con Zumbi, cuya existencia histórica está comprobada por crónicas de época, Dandara encarna hoy la memoria de la resistencia antiesclavista y anticolonialista de las primeras comunidades afrobrasileñas. El aniversario de la muerte de Zumbi, el 20 de noviembre, es considerado en Brasil como el Día de la Conciencia y Resistencia Afrobrasileña (consciência negra).

El destino de los quilombos ha inspirado a muchos artistas: en 2016, el escritor brasileño Jarrid Arraes dedicó una novela a Dandara, traducida al francés en 2019 (Dandara and the Free Slaves, Ediciones Anacaona. Zumbi, por su parte, inspiró la película Quilombo (1985) del director brasileño Carlos Diegues, y varias canciones de Gilberto Gil, Jorge Ben (en Brasil) o RIlès (en Francia).